Con influencias venecianas, la sopa de garbanzos y castañas es reconfortante y llena de sabores otoñales. Requiere tiempo y paciencia, remojar los garbanzos, asar las castañas y preparar un sofrito aromático. El resultado es una delicia que vale la pena cada paso.
Los garbanzos y castañas se combinan en una sopa nutritiva y reconfortante, ideal para los días frescos.
La preparación de la receta requiere atención y paciencia, pero el resultado vale la pena.
Una vez lista, la sopa despierta los sentidos con su aroma y sabor únicos.
Sopa de garbanzos y castañas
Ingredientes
150 gramos de Garbanzos
200 gramos de Castañas
100 gramos de Puré de tomate
1 Diente de ajo
Perejil
4 Rebanadas de pan casero
2 cucharas de Aceite de oliva
1 pizca de Sal
1 pizca de Pimienta
Preparación
Paso 1 : Los garbanzos deben mantenerse empapados durante al menos 24 horas antes de ser colocados en una olla y hervidos a fuego lento durante al menos 2 horas y media, luego se escurren.
Paso 2 : Las castañas se deben asar y cortar en trozos pequeños, reservando algunos enteros para la decoración.
Paso 3 : Se puede optar por garbanzos ya remojados previamente, o utilizar garbanzos enlatados para ahorrar tiempo, aunque el sabor puede verse afectado.
Paso 4 : En una sartén, preferiblemente de barro, se prepara un sofrito de ajo y perejil con un chorrito de aceite.
Paso 5 : Después de unos minutos, se añaden los garbanzos y se cocinan durante aproximadamente 10 minutos.
Paso 6 : Se agrega el puré de tomate, se sazona y se cocina a fuego lento durante una hora, añadiendo agua si es necesario.
Paso 7 : Una vez cocida la sopa, se ajusta el sazón con sal y se añade la pimienta.
Paso 8 : Se vierte la sopa en cazuelas de barro, se colocan rebanadas de pan tostado en el fondo y se deja reposar unos minutos antes de servir, para que el pan absorba bien la sopa y adquiera una consistencia esponjosa.












