La sopa de cebolla al horno es reconfortante y aromática. La combinación de cebollas caramelizadas, pan crujiente y quesos fundidos crea una experiencia gustativa única. Perfecta para disfrutar en cualquier estación del año. Un clásico reconfortante que siempre deleitará tu paladar.
Al dejar remojando las cebollas en agua fría durante 12 horas y luego cocinarlas a fuego lento con mantequilla y aceite, se logra una textura suave y rubia.
Se hornean las rebanadas de pan para luego formar capas con cebolla y queso en cada plato.
Al agregar caldo y hornear a 180°C, se obtiene una deliciosa Sopa de cebolla al horno lista para degustar.
Sopa de cebolla al horno
Ingredientes
2 kilogramos de Cebollas blancas de giarratana
125 gramos de Mantequilla
1 taza de Aceite de oliva
12 Rebanadas de pan en una caja
6 cucharas de Gruyere rallado
6 cucharas de Queso parmesano rallado
1 ½ litro de Caldo de verduras
Preparación
Paso 1 : Las cebollas se deben limpiar y dejar remojando en agua fría durante 12 horas.
Paso 2 : Después de este tiempo, se cortan en rodajas y se cocinan en una cazuela tapada a fuego muy lento con mantequilla, aceite y sal hasta que estén rubias y suaves.
Paso 3 : Se tuestan las rebanadas de pan en el horno.
Paso 4 : Para preparar, se colocan 2 rebanadas de pan en cada plato pequeño para hornear, se añade cebolla, queso Gruyère rallado y queso parmesano.
Paso 5 : Se vierten 2 cucharones de caldo en cada plato, se agregan copos de mantequilla y se hornean a 180°C durante 10 minutos.
Paso 6 : Una vez listo, se puede degustar.




























