Una tarta de manzanas con base crujiente y una suave crema de almendras. La combinación de sabores y texturas crea un postre irresistible, con capas delicadas de fruta, crema y masa perfecta en cada bocado.
La tarta de manzanas con crema de almendras combina la suavidad de las manzanas laminadas con una rica capa de crema que destaca por su textura sedosa.
La base, elaborada con una masa delicada, complementa perfectamente la dulzura natural del fruto y el toque aromático de la crema de almendras.
Es un postre que invita a disfrutar en momentos de calma, resaltando su sencillez y sabor acogedor.
Tarta de manzanas
Ingredientes
2 Huevos
90 gramos de Azúcar
40 gramos de Maizena
350 mililitros de Leche
120 gramos de Harina de almendras
1 Huevo
120 gramos de Harina
60 gramos de Azúcar
50 gramos de Mantequilla
3 gramos de Levadura en polvo
2 Manzanas golden
1 cucharilla de Azúcar
Preparación
Paso 1 : Para preparar la crema, se debe calentar la leche en un cazo hasta que esté casi a punto de hervir.
Paso 2 : Mientras tanto, en otro recipiente, se mezclan el azúcar, los huevos y la maizena hasta obtener una mezcla uniforme.
Paso 3 : Una vez la leche caliente, se incorpora gradualmente a la mezcla de huevos y azúcar, revolviendo constantemente para evitar que los huevos se cocinen.
Paso 4 : Luego, se añaden la harina de almendras y se continúa cocinando a fuego medio hasta que la crema espese.
Paso 5 : Es importante retirar la crema del fuego y dejarla enfriar antes de reservarla.
Paso 6 : Para la base, se combina la mantequilla con el azúcar hasta obtener una mezcla cremosa.
Paso 7 : Se añade el huevo y, posteriormente, la harina mezclada con la levadura, integrándolos bien hasta obtener una masa homogénea.
Paso 8 : Esta masa se extiende y cubre el fondo de un molde previamente engrasado.
Paso 9 : Sobre la base, se distribuye la crema que se preparó anteriormente.
Paso 10 : Luego, se colocan las laminas de manzana de manera uniforme y se espolvorea con azúcar por encima.
Paso 11 : El pastel se hornea primero a 180 grados Celsius durante aproximadamente 25 minutos y, luego, se aumenta la temperatura a 200 grados durante cinco minutos adicionales.
Paso 12 : Antes de desmoldar, es recomendable dejar que el pastel se enfríe por completo para que la textura quede perfecta.













