Un risotto cremoso con calabaza, enriquecido con la intensidad de la crema de gorgonzola. La suavidad de la calabaza combina con la potencia del queso, creando una experiencia reconfortante y llena de sabor en cada bocado.
El risotto de calabaza con crema de gorgonzola es una deliciosa opción que combina la dulzura de la calabaza con la intensidad del queso azul.
La suavidad del arroz se complementa con la cremosidad del gorgonzola, creando una textura reconfortante y elegante.
Es un plato perfecto para quienes disfrutan de sabores profundos y armoniosos en cada bocado.
Risotto de calabaza
Ingredientes
½ Cebolla
500 gramos de Calabaza
4 cucharas de Aceite de oliva
320 gramos de Arroz carnaroli
½ taza de Vino
30 gramos de Mantequilla
40 gramos de Queso parmesano
1 pizca de Sal
2 litros de Agua
Calabaza en trozos
Concentrado casero de verduras
1 pizca de Pimienta
1 pizca de Nuez moscada
Hojas de romero
50 gramos de Gorgonzola
40 mililitros de Leche
Preparación
Paso 1 : Para comenzar, se prepara un caldo vegetal haciendo que las verduras hiervan durante aproximadamente 30 minutos, posteriormente se filtran para obtener un líquido claro.
Paso 2 : En una sartén, se calienta un poco de aceite y se sofríe la cebolla hasta que esté tierna y transparente.
Paso 3 : Se añade la calabaza cortada en trozos pequeños y se saltea suavemente, cocinando a fuego bajo hasta que esté blanda.
Paso 4 : Mientras tanto, se tuesta el arroz en una sartén aparte hasta que adquiere un ligero tono dorado.
Paso 5 : Luego, se incorpora un poco de vino y se cocina hasta que el líquido se ha evaporado por completo.
Paso 6 : El arroz se mezcla con la calabaza, y lentamente se va añadiendo el caldo vegetal caliente, ladín a ladín, permitiendo que el arroz lo vaya absorbiendo antes de añadir más.
Paso 7 : Para preparar la salsa de queso, se calienta leche en una olla y se añade el gorgonzola, dejando que se derrita poco a poco.
Paso 8 : Se incorpora una pequeña cantidad de mantequilla y más queso, removiendo suavemente hasta obtener una salsa cremosa.
Paso 9 : Una vez que el risotto ha alcanzado la textura deseada, se retira del fuego y se mezcla con la salsa de queso, removiendo para que todo quede bien integrado.
Paso 10 : Antes de servir, se decora con hojas de romero fresco, aportando aroma y un toque visual.













