La piadina hojaldrada o crescia sfogliata es una masa versátil y sabrosa, preparada con harina, manteca, huevos, sal y leche. Se enrolla, se cocina hasta dorar y se puede rellenar con ingredientes variados para cualquier momento del día.
La piadina hojaldrada o crescia sfogliata es una deliciosa masa que combina la suavidad y el crujiente en cada bocado.
Su textura hojaldrada y su sabor, ligeramente mantecoso, la convierten en una opción perfecta para rellenar con ingredientes variados.
Es una preparación que invita a disfrutar en cualquier momento, acompañada con ingredientes frescos y de calidad.
Piadina hojaldrada
Ingredientes
400 gramos de Harina
100 gramos de Manteca de cerdo
2 Huevos
100 mililitros de Leche
Pimienta negra
8 gramos de Sal
Preparación
Paso 1 : En un bol, se combinan la harina y 70 gramos de manteca, integrándolas con los dedos hasta obtener una textura arenosa.
Paso 2 : A continuación, se añaden sal, pimienta y huevos, y con un tenedor se baten estos ingredientes, mezclándolos con la harina hasta formar una masa.
Paso 3 : Se incorpora la leche poco a poco, amasando a mano hasta lograr una masa elástica y suave.
Paso 4 : Luego, la masa se divide en cinco partes iguales, formando bolas con cada una.
Paso 5 : Cada bola se extiende con un rodillo hasta obtener un disco delgado.
Paso 6 : En el centro de cada uno, se coloca un pequeño trozo de manteca.
Paso 7 : La masa se enrolla desde el borde, formando un caracol o cilindro, y se vuelve a aplanar suavemente con el rodillo para darle forma de piadina.
Paso 8 : Estos discos de masa se colocan en un recipiente cubierto con film transparente y se dejan reposar durante aproximadamente una hora, permitiendo que la masa tome estructura.
Paso 9 : Cuando haya pasado el tiempo, se calienta una sartén a fuego medio y se cocinan las piadinas, dándolas vuelta hasta que se doren ligeramente por ambos lados.
Paso 10 : Finalmente, se sirven calientes, acompañadas de ingredientes favoritos o rellenas según el gusto.













