Un helado de stracciatella cremoso y simple de hacer en casa. Con leche, nata, azúcar y chocolate laminado, logra una textura delicada y sabor intenso, ideal para disfrutar en días calurosos o reuniones familiares.
El helado de stracciatella es una delicia que combina una base cremosa con delicados trozos de chocolate laminado que se dispersan en cada cucharada.
Su textura suave invita a saborearlo lentamente, disfrutando de la frescura y el contraste de sabores.
Es un postre ideal para quienes buscan una experiencia dulce y reconfortante en cualquier momento del día.
Helado de stracciatella
Ingredientes
90 gramos de Azúcar blanca
35 gramos de Dextrosa
20 gramos de Leche en polvo
4 gramos de Goma garrofín
400 gramos de Leche
120 gramos de Nata para postres
60 gramos de Chocolate negro
Preparación
Paso 1 : En un recipiente, se combinan el azúcar, la dextrosa, la leche en polvo y la goma garrofín, asegurándose de que estén bien integrados.
Paso 2 : Luego, se calienta la leche junto con la nata y, una vez caliente, se incorpora la mezcla seca.
Paso 3 : Es importante volver a calentar esta mezcla, permitiendo que todos los ingredientes se unan de manera homogénea.
Paso 4 : A continuación, se transfiere el preparado al frigorífico, donde debe enfriarse completamente.
Paso 5 : Una vez frío, se retira la mezcla y se prepara la heladera, asegurándose de que esté lista para batir.
Paso 6 : Se vierte el contenido en la heladera y se mezcla muy bien para obtener una textura suave y cremosa.
Paso 7 : En el momento justo, se añade el chocolate laminado, distribuyéndolo de manera uniforme en la mezcla.
Paso 8 : Finalmente, se congela la preparación hasta el momento de servir, obteniendo así un helado delicioso y bien elaborado.













