Helado de stracciatella

Un helado de stracciatella cremoso y simple de hacer en casa. Con leche, nata, azúcar y chocolate laminado, logra una textura delicada y sabor intenso, ideal para disfrutar en días calurosos o reuniones familiares.

El helado de stracciatella es una delicia que combina una base cremosa con delicados trozos de chocolate laminado que se dispersan en cada cucharada.

Su textura suave invita a saborearlo lentamente, disfrutando de la frescura y el contraste de sabores.

Es un postre ideal para quienes buscan una experiencia dulce y reconfortante en cualquier momento del día.

Helado de stracciatella

Repostería
1 hora
6 Porciones

Ingredientes

90 gramos de Azúcar blanca

35 gramos de Dextrosa

20 gramos de Leche en polvo

4 gramos de Goma garrofín

400 gramos de Leche

120 gramos de Nata para postres

60 gramos de Chocolate negro

Preparación

Paso 1 : En un recipiente, se combinan el azúcar, la dextrosa, la leche en polvo y la goma garrofín, asegurándose de que estén bien integrados.

Paso 2 : Luego, se calienta la leche junto con la nata y, una vez caliente, se incorpora la mezcla seca.

Paso 3 : Es importante volver a calentar esta mezcla, permitiendo que todos los ingredientes se unan de manera homogénea.

Paso 4 : A continuación, se transfiere el preparado al frigorífico, donde debe enfriarse completamente.

Paso 5 : Una vez frío, se retira la mezcla y se prepara la heladera, asegurándose de que esté lista para batir.

Paso 6 : Se vierte el contenido en la heladera y se mezcla muy bien para obtener una textura suave y cremosa.

Paso 7 : En el momento justo, se añade el chocolate laminado, distribuyéndolo de manera uniforme en la mezcla.

Paso 8 : Finalmente, se congela la preparación hasta el momento de servir, obteniendo así un helado delicioso y bien elaborado.

Valoración de la receta

Clasificación : 4.5/5 (46)
No me gusta
Podría mejorar
Está bien
Me gusta
Me encanta

Reseñas de la receta

Preguntas sobre la receta