La frisella, pan tostado del sur de Italia, se elabora con un pre fermento de levadura, harina y agua. Tras formar las roscas y hornearlas, se dejan enfriar, se humedecen y se acompañan con tomates, aceite y otros ingredientes según gusto.
La frisella, un pan tostado originario del sur de Italia, es una pieza fundamental en muchas mesas mediterráneas.
Su textura crujiente y su sabor robusto la convierten en una base perfecta para toda clase de ingredientes frescos y aromáticos.
Es común que se sirva humedecida con agua, aceite, tomates o hierbas, resaltando su carácter simple pero lleno de sabor.
Frisella
Ingredientes
800g gramos de Harina
500 mililitros de Agua
10 gramos de Levadura prensada
15 gramos de Sal
Tomates
Aceite de oliva
Preparación
Paso 1 : En un recipiente, se combina la levadura con agua y harina para preparar el pre-fermento, dejando reposar la mezcla hasta que fermente y tenga burbujas visibles.
Paso 2 : Luego, se incorpora la sal a la masa principal y se amasa hasta obtener una masa homogénea y elástica.
Paso 3 : La masa se deja reposar en un lugar cálido hasta que doble su tamaño, lo cual puede tomar aproximadamente una hora.
Paso 4 : Después, se le da forma a la masa en forma de roscas, las cuales se colocan en un recipiente y se dejan reposar nuevamente para que aumenten de volumen.
Paso 5 : Una vez que las roscas han elevado su tamaño, se hornean hasta que estén doradas.
Paso 6 : Cuando estén listas, se cortan en dos partes iguales y se sirven humedecidas con agua, aceite, tomates, sal y otros ingredientes de preferencia, ajustando los sabores a gusto.













