La focaccia barese con tomates cherry es un pan esponjoso, con borde crujiente y un toque italiano especial. Su masa suave y los tomates jugosos la convierten en un plato ideal para acompañar o compartir en buena compañía.
La focaccia barese con tomates cherry es una variante deliciosa y colorida, que combina la suavidad de la masa con el sabor jugoso de los tomates maduros.
La textura crujiente en los bordes y la suavidad en el interior hacen que sea una opción ideal para compartir en cualquier momento del día.
Su aroma y sencillez la convierten en una receta reconfortante que invita a disfrutar en buena compañía.
Focaccia barese con tomates cherry
Ingredientes
150 gramos de Harina de fuerza
100 gramos de Semola de trigo
60 gramos de Patata cocida
3 gramos de Levadura prensada
180 mililitros de Agua
25 mililitros de Aceite
7 gramos de Sal
300 gramos de Tomates cherry
2 cucharas de Salsa de tomate
Orégano
Preparación
Paso 1 : Primero, se aplasta la patata cocida con un aplastapatatas o pasa puré y se transfiere a un bol.
Paso 2 : En ese bol, se añade agua y levadura, mezclando muy bien con un tenedor hasta que ambos ingredientes se disuelvan por completo.
Paso 3 : A continuación, se incorpora el aceite y se añade la harina de fuerza, mezclando con un tenedor durante aproximadamente un minuto para integrar los ingredientes.
Paso 4 : Luego, se bate la mezcla como si fuera una tortilla, de forma que se incorpore aire y la masa gane volumen.
Paso 5 : Se sazona con sal y se añade sémola de trigo, primero mezclando con el tenedor y después, untando las manos con aceite para amasar ligeramente, logrando una masa con apariencia homogénea.
Paso 6 : La masa será pegajosa, por lo que es recomendable lavarse las manos antes de continuar.
Paso 7 : Se engrasa una encimera con un poco de aceite, se volcala la masa encima y se hacen cuatro pliegues suaves.
Paso 8 : Se cubre con film transparente y se deja reposar durante 15-20 minutos.
Paso 9 : Este proceso de plegado y reposo se repite al menos tres veces, con intervalos de 15-20 minutos, untando las manos con aceite en cada ocasión.
Paso 10 : Cada vez, la masa se vuelve más manejable y elástica.
Paso 11 : Luego, se engrasa un recipiente grande con aceite, se coloca allí la masa, se cubre y se deja leudar a temperatura ambiente durante una hora.
Paso 12 : Posteriormente, se transfiere al frigorífico y se deja reposar unas 12 horas en frío.
Paso 13 : Mientras tanto, se parten los tomates por la mitad y se colocan en un plato, presionándolos suavemente para que suelten líquido.
Paso 14 : Se añaden sal, abundante orégano, salsa de tomate o tomate triturado y un chorrito de aceite, mezclando bien para integrar todos los ingredientes.
Paso 15 : Para montar la focaccia, se engrasa una fuente redonda de entre 26 y 32 cm de diámetro, y se vuelca la masa en ella cuidadosamente, sin manipularla demasiado.
Paso 16 : Se untan las manos con aceite y se extiende la masa tocándola apenas con las puntas de los dedos.
Paso 17 : Se distribuyen los tomates y su jugo por encima, hundiéndolos suavemente con los dedos.
Paso 18 : Se rocía un hilo de aceite por encima y se deja reposar toda la preparación durante otra hora.
Paso 19 : Finalmente, se hornea en horno precalentado a 250 ºC durante 20-25 minutos, hasta que la superficie quede ligeramente tostada, especialmente los bordes, que deben quedar crujientes.
Paso 20 : La focaccia se sirve caliente, templada o fría, disfrutando siempre de su sabor delicioso y su textura única.













