Un bizcocho esponjoso con cerezas frescas y queso ricotta, que combina la acidez de las frutas con la suavidad del queso. Su textura ligera y sabor delicado lo hacen un dulce reconfortante y perfecto para cualquier momento del día.
Este bizcocho combina la dulzura jugosa de las cerezas con la cremosidad suave de la ricotta, creando una textura esponjosa y una explosión de sabor en cada bocado.
La delicada acidez de la fruta realza la suavidad del pastel, mientras que la ralladura de limón aporta un toque aromático y fresco.
Es una opción perfecta para disfrutar en momentos especiales o como un capricho en cualquier tarde tranquila.
Bizcocho de cerezas y ricotta
Ingredientes
400 gramos de Cerezas
2 Huevos
150 gramos de Azúcar glass
200 gramos de Ricotta
50 mililitros de Aceite de girasol
170 gramos de Harina
15 gramos de Levadura en polvo
1 Limón
Preparación
Paso 1 : Las cerezas deben ser deshuesadas cuidadosamente.
Paso 2 : En un bol, se colocan los huevos y el azúcar, y se baten con unas varillas eléctricas hasta obtener una mezcla colorida, espumosa y con una textura cremosa.
Paso 3 : Sin dejar de batir, se agrega el aceite en forma de hilo para incorporar suavemente, seguido de la ralladura de una piel de limón para aportar aroma.
Paso 4 : A continuación, se incorpora la ricotta y se mezcla con delicadeza hasta que esté bien integrada en la masa.
Paso 5 : Luego, se tamiza la harina junto con la levadura y, poco a poco, se añade a la preparación ayudándose con una espátula.
Paso 6 : Se remueve con suavidad hasta obtener una masa homogénea y sin grumos.
Paso 7 : En ese momento, se agregan la mayor parte de las cerezas, distribuyéndolas con cuidado en la mezcla para que queden repartidas por toda la masa.
Paso 8 : El compuesto se vierte en un molde previamente engrasado y preparado.
Paso 9 : Sobre la superficie, se colocan las cerezas que quedaron sin integrar en la masa, distribuyéndolas de manera uniforme.
Paso 10 : Se hornea a 170°C durante unos 40 minutos, realizando la prueba del palillo en el centro del bizcocho para verificar que esté cocido y que el palillo salga limpio.
Paso 11 : Una vez el bizcocho está frío, se desmolda con cuidado.
Paso 12 : Antes de servir, se espolvorea con azúcar glas para darle un toque decorativo y dulce.



























