Pechuga de pollo crujiente al horno, marinada en limón y hierbas, empanizada y horneada a 200°C durante 10-12 minutos. Se gratina para un acabado dorado y crujiente, ideal para disfrutar en cualquier momento.
La pechuga de pollo crujiente al horno es una opción saludable y sabrosa para quienes buscan una alternativa al pollo frito.
La textura dorada y crocante se obtiene sin necesidad de aceite excesivo, resaltando los sabores naturales del ave.
Es perfecta para acompañar con ensaladas o verduras al vapor, ofreciendo un plato completo y nutritivo.
Pechuga de pollo crujiente al horno
Ingredientes
600 gramos de Pechuga de pollo
70 gramos de Pan rallado
40 gramos de Queso parmesano
Hierbas aromáticas
½ Limón
Aceite
1 pizca de Sal
Preparación
Paso 1 : La pechuga de pollo debe ser cortada en filetes y luego en tiras.
Paso 2 : Estas tiras se marinan con jugo de limón y un poco de aceite, permitiendo que reposen durante un momento para que absorban los sabores.
Paso 3 : Mientras tanto, se prepara una mezcla de pan rallado con hierbas aromáticas, como orégano, perejil y tomillo, que aportarán un aroma especial.
Paso 4 : Una vez que la marinada ha reposado, las tiras de pollo se cubren completamente con esta mezcla de pan rallado y hierbas.
Paso 5 : Luego, se colocan en una bandeja previamente cubierta con papel vegetal para evitar que se pegue y facilitar la limpieza.
Paso 6 : La bandeja se introduce en el horno precalentado a 200 °C y se hornea durante aproximadamente 10 a 12 minutos.
Paso 7 : Pasados ese tiempo, se gratinan las tiras para que adquieran un dorado ligero, tomando cuidado de no sobrepasarse para mantener su crujiente.
Paso 8 : Finalmente, se sirven los trozos calientes acompañados de una ensalada fresca.













