Haz una montaña con 300g de harina y en el centro un hueco. Añade 3 huevos y 1 pizca de sal. Mezcla con un tenedor, incorpora la harina gradualmente y amasa hasta obtener una masa elástica. Deja reposar 30 minutos, luego estira y corta en la forma deseada.
La pasta fresca al huevo se elabora mezclando harina y huevos en una superficie de trabajo, formando una masa que se amasará hasta que quede elástica y homogénea.
Luego, se extiende la masa, se cortan los porciones deseadas y se puede dejar secar un poco antes de cocinar.
Este proceso requiere paciencia y delicadeza para obtener una textura perfecta y deliciosa.
Pasta fresca al huevo
Ingredientes
200 gramos de Harina
200 gramos de Semola rimacinata
4 Huevos
Preparación
Paso 1 : Primero, se mezclan las harinas, se tamizan y se apartan unos 50 gramos que se añadirán a la masa según sea necesario durante el proceso.
Paso 2 : Las harinas se colocan sobre una superficie de trabajo formando un volcán o hueco en el centro.
Paso 3 : En ese hueco, se colocan los huevos, que se baten con un tenedor.
Paso 4 : Poco a poco, se va incorporando la harina a los huevos, comenzando a amasar con las manos hasta que los ingredientes estén bien mezclados.
Paso 5 : Una vez integrada la mezcla, es recomendable limpiar las manos y la superficie de trabajo para eliminar residuos de pasta.
Paso 6 : Luego, se vuelve a amasar, añadiendo gradualmente la harina reservada según lo requiera la masa.
Paso 7 : Es importante estirar y amasar empujando con la base de las palmas de las manos, trabajando la masa durante al menos diez minutos hasta que esté elástica y homogénea.
Paso 8 : Cuando tenga la textura adecuada, se cubre con papel transparente y se deja reposar durante 30 minutos.
Paso 9 : Para preparar la masa con la amasadora, en el vaso se colocan los huevos junto con la harina, y se programa durante un minuto en velocidad 5.
Paso 10 : Tras ese tiempo, se baja la masa hacia el fondo con la ayuda de una espátula y se programa dos minutos en velocidad espiga.
Paso 11 : Después, se enharina ligeramente una superficie de trabajo y se amasa con las manos unos minutos más para terminar de integrar la masa.
Paso 12 : A continuación, se envuelve la masa en film transparente y se deja reposar durante media hora.
Paso 13 : Para el proceso de estirado, se toma una porción de masa, que se aplasta ligeramente con la mano y se pasa por la máquina de pasta colocada en la rueda del número que corresponda al grosor máximo de los rodillos.
Paso 14 : Se pasa la masa varias veces, doblándola por la mitad y pasándola nuevamente por la máquina, ajustando progresivamente los rodillos a un número menor para reducir el grosor.
Paso 15 : Si la masa resulta pegajosa, se puede espolvorear con un poco más de harina.
Paso 16 : Se sigue estrechando la masa hasta alcanzar el grosor deseado, que en la máquina personal puede variar: por ejemplo, el número 5 para tallarines, el 4 para espaguetis o el 6-7 para ravioli.
Paso 17 : La masa se corta en la forma deseada y, si son tallarines, se extienden sobre un perchero o una tela limpia para que se sequen durante al menos 20 minutos.
Paso 18 : Para los raviolis, se colocan sobre una tela de lino o sobre una encimera bien enharinada, listos para rellenar o cocinar según la preferencia.













