Croquetas de patatas italianas con queso parmesano, menta y perejil, formando pequeñas porciones alargadas. Se fríen hasta dorar, ofreciendo un sabor sabroso y una textura crocante que complementa cualquier comida.
Las croquetas de patatas italianas destacan por su textura cremosa y su sabor delicado, complementado con una mezcla sutil de queso, menta y perejil.
Su forma alargada y dorada al momento de la cocción hacen que sean un bocado atractivo y apetitoso.
Ideales para compartir en cualquier momento, estas croquetas se disfrutan tanto calientes como frías, ofreciendo una experiencia reconfortante y llena de sabor.
Croquetas de patatas italianas
Ingredientes
500 gramos de Patatas
80 gramos de Queso parmesano rallado
1 Huevo
Hojas de menta
1 pizca de Sal
2 Claras de huevos
Pan rallado
1 pizca de Sal
Aceite de oliva
Preparación
Paso 1 : Se empieza cocinando las patatas en agua hasta que estén totalmente tiernas.
Paso 2 : Una vez cocidas, se pelan con cuidado y se machacan para preparar un puré mientras aún están calientes.
Paso 3 : A este puré se le añade queso rallado, huevo, sal y las hierbas aromáticas, como menta y perejil que previamente se han picado finamente.
Paso 4 : La mezcla se remueve hasta obtener una masa homogénea y se deja reposar unos minutos para que los sabores se integren bien.
Paso 5 : Luego, con la masa, se forman pequeñas porciones que se moldean en forma alargada, siguiendo la forma clásica de las croquetas.
Paso 6 : Si se desea, se puede optar por rebozarlas antes de freír, sumergiéndolas en clara de huevo batida y pasando luego por pan rallado, o simplemente freírlas directamente.
Paso 7 : Las croquetas se fríen en aceite caliente hasta que adquieren un color dorado en ambos lados, asegurando que queden bien cocidas por dentro y crujientes por fuera.
Paso 8 : Después de freírlas, se colocan sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
Paso 9 : Se sirven calientes pero también pueden disfrutarse frías, según la preferencia.













