Este exquisito emblema de la repostería italiana está hecho con los siguientes ingredientes: almendra, azúcar, mantequilla, chocolate, huevos y azúcar impalpable. Y, como lo habrás visto, falta uno de los ingredientes imprescindibles para hacer una torta, la harina (lo que, además, hace que esta torta sea ideal para personas celíacas).

No se sabe con exactitud cuándo o como apareció por primera vez, aunque existe un sinfín de teorías sobre dicho acontecimiento. La primera y una de las más divulgadas es una que nos cuenta que una panadera llamada Carmen Di Fiore, en la isla de Capri allá por el año 1920 olvidó añadir harina a una torta de almendra que estaba preparando y no se percató hasta que la sirvió, esperando que el resultado no sea desastroso. Al contrario, las personas que comieron por primera torta, quedaron maravillados por el exterior crujiente y el interior húmedo y dulce. Otra historia que explicaría el origen de esta torta nos relata que la esposa del rey de Nápoles (de nacionalidad austriaca) pidió a los cocineros y reposteros reales que le preparen una torta típica de su país de origen. La torta descrita por la princesa era la torta Sacher pero, a causa de las diferencias lingüísticas, la incomprensión por ambas partes y el desconocimiento de dicha receta, los reposteros le habrían preparado lo que conocemos hoy como la torta caprese. Y, la princesa al probar esta delicia, quedó tan conforme que no volvió a pedir otra torta que esa.

Sea como fuere, ambas concuerdan en que el origen de esa torta está en un error al momento de la preparación, por lo cual podemos afirmar que esta torta es, en efecto, uno de los errores más afortunados de la historia o como dicen en italiano: “uno dei pasticci più fortunati della storia".