Su nombre se debe a su apariencia, pues la capa en el exterior le da un color naranja y su forma redonda le otorga un aspecto casi exacto a la de una naranja. Además, se cree que originalmente este platillo era dulce y se decoraba con hojas de naranja para que se parecieran con exactitud a la verdadera fruta. Sin embargo, la miga de pan fue añadida más adelante para hacer que ésta fuese un alimento fácil de llevar.

Muy pocos saben que estas bolas preparadas de arroz sicilianas fueron realmente originarias de los árabes durante su dominación en toda la región durante la década 827-1092 a. c.

Otro aspecto importante del platillo es que la gente ha peleado por mucho tiempo por el nombre de los arancinis. Pues, en Palermo la “arancina” es femenina. Sin embargo, en Sicilia se llaman "arancinos", un nombre masculino. La razón principal de esta disputa es debido al idioma italiano siciliano. Es muy probable que la influencia de las diversas culturas y la interacción con el exterior llevó a los pobladores de Palermo a adaptar el nombre al idioma de Italia.

Este platillo es muy conocido y respetado en toda Sicilia. Por ello, se puede encontrar diversas versiones en cada parte de la región. Los tradicionales preparan el plato con arroz hervido y rellenos de caciocavallo. Además, carne picada con tomate, cebolla, vino tinto, apio, zanahorias y guisantes. Y, en otras partes, con mantequilla, queso mozzarella y jamón.