Los agnolotti no son dañinos para nadie que viva en Piamonte. La Región los ha incluido entre las especialidades oficiales de la gastronomía tradicional piamontesa: una peculiaridad que comienza con el nombre, considerando que en otros lugares este tipo de pasta rellena se llama simplemente "raviolo". Con la diferencia de que el verdadero agnolotto (generalmente también en su variante del plin) tiene en el relleno carne y, al menos en teoría, debe combinarse con solo cuatro condimentos: salsa de carne asada, mantequilla y salvia (con parmesano o grana), Salsa de carne piamontesa y caldo de carne. Pero en cuanto a la etimología de su nombre, ¿de dónde viene el término agnolotto?

No existe una teoría segura en la historia del agnolotto. Apodado "gheub" en piamontés por su forma de joroba, según el Diccionario Etimológico del dialecto piamontés de Attilio Levi (1927), derivan del "diminutivo de del agnèl atone (cordero) con o (de y) para la asimilación all tónico". Sin embargo, según Sergio Nebbia, autor del en 2001 Diccionario Monferrato, el "nombre puede derivar de anulus, un anillo en la variante aneolus, debido a la forma redonda que una vez (y todavía hoy en ciertos lugares) se le dio al paquete "en lugar de la forma cuadrada habitual. Aún con referencia al anillo, otra hipótesis indica en el término "anulòt" el hierro que alguna vez se usó para cortarlos en forma de anillo.

Eso sí, entre las teorías más o menos históricas e igualmente legendarias, no podían faltar las que hacen referencia al nombre del chef que inventó los agnolotti. Y por una tradición popular habla de un cocinero de Monferrato llamado Angiolino , llamado eso Angelòt ; un libro de 1814 -"La cocina económica más nueva"- es en cambio el primero en informar de la receta del "Cordero piamontés": el autor de ese libro era un cocinero que había viajado a Europa para perfeccionar su arte, que puso al servicio nobles como la duquesa de Parma Maria Luigia de Habsburg-Lorraine y a quien describió en sus manuales como una especie de antepasado de los blogueros de comida. Su nombre era Vincenzo Agnoletti.