Cuando se habla de la cocina italiana, la mayoría de las personas piensan en pizza, pasta o carne, tal vez en polenta, pero no en pescado. Aunque hay zonas de la costa del mar Tirreno con mucha tradición. La costumbre de comer pescado en el Cilento es reciente, se ha incrementado gracias a la  concurrencia de los turistas que visitan las playas en verano con la expectativa de comer un plato de pasta con frutos de mar en lugar de aquella con salsa de cordero.

Hay una ausencia de vocación cultural en la gastronomía relacionada con este sector que emerge del hecho que no existen recetas típicas de pescado que no se puedan encontrar en cualquier otro sitio marino con la excepción de un platillo original de la zona: alici imbottite (anchoas rellena) con queso-ricotta de cabra.

Desde la mitad de los años 90 hay una tradición de las anchoas de menaica, una antiquísima técnica de pesca que en un tiempo era muy difusa en el Mediterráneo, pero todavía es practicada en algunas zonas del Cilento. Con el nombre de menaica se hace referencia a un antiguo sistema de pesca, la barca y la red.

Las anchoas se pescan de noche, entre los meses abril y julio, en los días de mar tranquilo: los pescadores salen al atardecer y tiran las redes para obstruir el recorrido de los peces. Es una pesca selectiva porque se capturan las anchoas de un cierto tamaño.