Un poco de historia

Para ubicar sus orígenes, tenemos que remontarnos a tiempos pasados; en donde se conoce que los griegos ya preparaban una versión de este platillo, en el cual elaboraban un potaje ?con la excepción que este era de harina de cebada?. Aunque quizás nada comparado con los romanos, para quienes era un manjar elaborado con harina de trigo, al cual llamaban pulmentum; hasta que finalmente lo llamaron pullenta ?pues a la flor de harina de trigo se le conocía como pullen?.

Posteriormente, es preciso dar un salto en el tiempo hasta 1492, al momento en que Cristóbal Colon, en uno de sus viajes, introduce el maíz a los ingredientes de la cocina española, y los del mundo entero; aunque no es hasta el siglo XVII que comienza a cultivarse en Italia. Todo lo demás, es historia.

Con el paso de los meses, años, y siglos, se comenzó a usar el maíz para distintas cosas, hasta que se cocinó la polenta por primera vez, y comenzó a desperdigarse por el mundo.

Características y variantes

Es un plato a base de harina de maíz hervida, que a lo largo de los años se ha acompañado con postres y algunas veces con carne y queso.

Las variantes de este plato son extensas. Por ejemplo, en Portugal se prepara con harina de maíz blanco y hojas de coliflor; mientras en Sudáfrica se elabora algo parecido, conocido como “mealie pap”; y en Venezuela se cocina la polenta con harina de maíz precocida, la cual es rellenada con un guiso de pollo, para luego hornearse.